
La Enfermedad de Parkinson es una enfermedad que afecta al sistema nervioso en el área encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos. Fue descrita por primera vez en el año 1817 por el médico inglés James Parkinson. Esta dolencia es un proceso crónico que pertenece a un grupo de trastornos que tienen su origen en la degeneración y muerte progresiva de unas neuronas, las dopaminérgicas, cuyo neurotransmisor primario es la dopamina y que cumplen funciones en el sistema nervioso central. Es debido a estas características, que se considera una enfermedad neurodegenerativa.
Servicios Sociosanitarios Generales (SSG) se suma hoy a la celebración del Día Mundial de esta enfermedad, una de las de mayor prevalencia y crecimiento en los últimos años de entre las dolencias degenerativas.
Según la Federación Española de Parkinson, esta enfermedad afecta a una de cada 1.000 personas en todo el mundo -si bien algunos estudios sugieren que la prevalencia real podría duplicar estas cifras-, convirtiéndose en la segunda enfermedad neurodegenerativa en las personas mayores. Actualmente, se estima que más de seis millones de personas sufren esta afección. En España, de acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se calcula que existen unos 150.000 afectados con Enfermedad de Parkinson, y muchos están aún sin diagnosticar.
Los síntomas principales de esta dolencia son muchos y de diferente índole. Los movimientos voluntarios son lentos, existe una clara rigidez muscular y se descubren importantes alteraciones de la marcha, con tendencia a arrastrar los pies y a bracear menos. Aparecen frecuentes episodios de pérdida del equilibrio. Es característico el temblor, que se suele acentuar en reposo. El paciente manifiesta cansancio, fatiga y abatimiento. Es frecuente la pérdida de expresión facial y surgen importantes cuadros depresivos asociados.
Aunque tanto desde el punto de vista social como de la investigación científica y médica se están produciendo avances, aún queda mucho trabajo por hacer y mucho camino por recorrer. De ahí la importancia de continuar en la senda de la concienciación y sensibilización en torno a los pacientes y sus familias, reforzando los mensajes claves de esta dolencia y la labor que realizan en este sentido la Federación Española de Parkinson o la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) en una fecha como ésta.
Por su carácter neurodegenerativo, tanto los enfermos como sus familiares requieren de un apoyo y seguimiento integral de todo el proceso y evolución de la enfermedad. Con especial relevancia, no sólo de los tratamientos farmacológicos, sino también del desarrollo individualizado y familiar de terapias psicológicas, rehabilitadoras, de ayuda y atención a domicilio y de la cobertura de aquellas necesidades que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los pacientes. Un abordaje global de esta dolencia que comparte y promueve Servicios Sociosanitarios Generales, como un avance de gran calado en la atención sanitaria.
