
17,3 millones de personas fallecen cada año en el mundo como consecuencia de la enfermedad cardiovascular (ECV), y un elevado porcentaje de estas muertes son prematuras. Con el fin de promover medidas preventivas y concienciar a la sociedad de la importancia de la lucha contra las enfermedades cardiovasculares, Servicios Sociosanitarios Generales (SSG) hace especial hincapié en la necesidad de alcanzar el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS): una reducción del 25% de la mortalidad prematura por ECV en 2025.
La prevención, el mejor aliado
La mayoría de las ECV pueden prevenirse actuando sobre los factores de riesgo, como el consumo de tabaco, la obesidad, la inactividad física, la hipertensión arterial, la diabetes o el aumento de los lípidos.
- Llevar una dieta equilibrada y saludable, rica en frutas, verduras, Omega 3, vitamina E y C y baja en sales y grasas de origen animal.
- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y eliminar por completo el tabaco, ya que afecta gravemente a los vasos sanguíneos del corazón, el cerebro y las extremidades.
- Realizar actividad física de baja o media intensidad de forma periódica y constante.
- Mantener controlados los niveles de colesterol y glucosa, así como revisar periódicamente la tensión arterial.
Aunque el factor preventivo es clave en la reducción de la mortalidad y la morbilidad a causa de estas enfermedades, no menos importante es la actuación de los equipos de emergencia ante casos de accidentes cardiovasculares. Grupo SSG ha reforzado considerablemente en los últimos años su equipo técnico y humano, de modo que el protocolo de actuación en estos casos sea rápido y eficaz, con el objetivo de salvar el mayor número de vidas posible. En esta misma línea, la Fundación SSG lleva a cabo una constante labor de fomento de los espacios cardiológicamente protegidos, que permitan una respuesta inmediata ante una emergencia.
